miércoles, 17 de junio de 2009

Llegó la hora…

Estamos meses y meses esperando este momento; el momento de salir de esas puertas que tanto odiamos o que de tan malas ganas las miramos a las 8 de la mañana. Ahora, que por fin les decimos adiós por dos meses, salimos sonrientes, porque ahora, si ahora, empieza el verano, empiezan dos meses de vacaciones, dos meses para salir, divertirse y porqué no, también ligar… Habrá quien ligue por día, y también habrá quien ligue menos… y también estaremos, quienes no liguemos porque no queremos… no, por físico, sino porque, en estos armarios, oscuros, pequeños y solitarios no hay a quien podamos encontrar… quizá, si algún día asomásemos la cara simplemente para ver ese entorno que por desgracia tan extraño como fascinante nos resulta…


Sí, quizá algún dia…

domingo, 7 de junio de 2009

Es época de estrés…

Hemos llegado a junio… siempre llegamos a junio. Son fechas de felicidad, el verano se acerca, los bosques se visten con sus vestidos más coloridos, los jardines sacan a relucir sus esplendidas sabanas blancas de margaritas, y nosotros, a estudiar… puede parecer una antítesis… y así lo es… cuando nuestro alrededor empieza a lucir con todo su esplendor, nosotros le damos la espalda y nos quedamos en casa. Estudiando. Porque debemos ser alguien de mayores, debemos estudiar para, tener un trabajo “digno”, una mujer, tres hijos (que de tan moda está), un unifamiliar, una auto-caravana y se me olvida algo… Ah sí, una hipoteca… Quizá, ahora que lo pienso, deberíamos darle la espalda a esta sociedad en vez de al verano… pero bueno, ya que tan adentrados estamos en esta rutina perfecta de sociedad.

Sólo me queda la esperanza de que a finales de este mes, saldré, gritare, correré, saltare y disfrutaré de ese verano como cuando era pequeño…